Por su alta eficacia, los ánodos de magnesio son uno de los recursos más utilizados dentro de los sistemas de protección catódica para evitar la corrosión de estructuras metálicas. Y es que su capacidad para sacrificar su propia integridad para proteger metales valiosos los convierte en una solución indispensable en múltiples sectores industriales y marinos.
¿Qué son los ánodos de magnesio?
Los ánodos de magnesio son piezas de metal fabricadas principalmente a partir de aleaciones de magnesio, a menudo con pequeñas proporciones de aluminio y zinc para mejorar su rendimiento. Su función principal en los sistemas de protección catódica es actuar como “sacrificiales”: se corroen de manera controlada en un medio electrolítico para proteger otras estructuras metálicas conectadas eléctricamente.
Este principio electroquímico se basa en el hecho de que el magnesio tiene un potencial electroquímico mucho más negativo que el acero o el hierro. Cuando está conectado a uno de estos metales en presencia de un electrolito (como suelo húmedo o agua), el magnesio cede electrones mientras se oxida, atrayendo la corrosión hacia sí mismo y salvaguardando la estructura protegida.
Ventajas de emplear ánodos de magnesio
Una de las principales ventajas de los ánodos de magnesio es su alto voltaje de conducción, que los hace especialmente eficaces en entornos de suelo de alta resistividad o en agua dulce, donde otros ánodos pueden no generar suficiente corriente protectora.
Además, presentan otras cualidades importantes:
- No requieren fuente de corriente externa: funcionan de manera autónoma basados en las diferencias de potencial entre metales.
- Instalación y mantenimiento sencillos: su diseño permite colocarlos y reemplazarlos con relativa facilidad.
- Eficiencia comprobada: garantizan protección eficaz en tuberías enterradas, tanques, estructuras marinas y equipos industriales expuestos a ambientes corrosivos.
Aplicaciones prácticas de los ánodos de magnesio
Los ánodos de magnesio se emplean en una gran variedad de sectores:
- Infraestructura enterrada: protección de tuberías de gas, líneas de agua y almacenamiento subterráneo.
- Tanques y depósitos: protección interna de calderas, tanques de agua y sistemas industriales.
- Estructuras marinas ligeras o en agua dulce: cascos de embarcaciones, muelles y plataformas que requieren protección frente a ambientes corrosivos.
¿Por qué elegir ánodos de magnesio?
La elección de un ánodo adecuado es clave para asegurar la longevidad de una infraestructura metálica. Este producto destaca por su fiabilidad, adaptabilidad a distintos entornos y eficiencia en la protección catódica, especialmente donde otros materiales menos activos no alcanzan los niveles de protección necesarios.
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